HISTORIA DE LINA. Capítulo 1: Un puñado de emociones
Escrito el 8/1/2023
No quisiera hablar mucho de mí, aunque toda esta historia se cuente con mis ojos. Yo soy la mamá, pero en ese tiempo era una chica entrando a la edad adulta, queriendo ganar el poder de cambiar el mundo, y también buscaba amar y ser amada. Pero lo que encontré no era amor, sufrí mucho tratando de que lo sea, pienso que al final encontré la amistad de alguien valioso, pero que no me podía amar como yo necesitaba. Terminé aceptando que no le podía cambiar, y tampoco podía cambiarme a mí. No había futuro en esa relación. Mientras tanto otra persona, hecha de otro material, encendió su ki y me conquistó, aunque yo tenía mil dudas, me arriesgué, porque él estaba dispuesto a amarme como yo necesitaba. La noche en que le dije al primero que me iba, nos ganó la nostalgia. Yo pensé "ojalá esta persona tan valiosa no se fuera de mi vida". De ese puñado de emociones fue creada mi hija Lina.
La amé desde el primer momento que supe que estaba ahí. No hubo ni una duda de que la iba a tener. Por supuesto fue un tiempo difícil, por cómo reaccionó cada persona. Pero yo tenía privilegio, yo podía elegir, yo me estaba graduando de médico, tenía una familia que no me iba a dejar. Mi actual esposo sacó la cabeza por la ventana y miró hacia arriba "Flaco, cuál es tu plan" y decidió quedarse conmigo, con nosotras. Estaba dispuesto a lo que yo le pidiera.
El papá de Lina al principio dijo que estaba dispuesto a lo que yo quisiera, pero pronto decidió quedarse y ser el papá, aunque no estuviera conmigo.
Y así cada uno tomó su decisión.
El embarazo de una primera niña siempre da miedo, tuve mucho temor de perderla, porque era tan especial y no sé iba a repetir. Una madre soltera, pero con novio. Pudo ser algo muy dramático, pero estuve enamorada y feliz, graduándome de médico. Con toda mi familia chocha. Eventualmente los abuelos paternos supieron, y también estuvieron chochos. Me salí con la mía, y por eso le puse Lina Victoria. Lina por la persona determinada y segura que yo admiraba, Victoria porque eso es lo que fue para mí.
El momento de mayor estrés era cuando costaba sacar la leche, pero me decidí, y le tuve colgada todo el día hasta que salió. Cuando eventualmente me tocó turnos me sacaba la leche cada 3 horas. Una vez, cuando tenía más de un año, me fui a un congreso a otra ciudad, y ella no lactó en 3 días. Cuando regresé no pude soportarlo, le di de lactar otra vez. Finalmente le di hasta el año y 3 meses, cuando ya estaba en el postgrado de Medicina Interna.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home